Para que la Rutina Vitalidad y Escudo sea realmente efectiva, el orden de aplicación se basa en la capacidad de absorción y la función de cada activo: proteger por la mañana y reconstruir por la noche.
Aquí tienes el protocolo de aplicación:
Mañana: Escudo Antioxidante y Luminosidad
El objetivo es despertar la piel y protegerla de los agresores externos (sol, polución, estrés).
1. Limpieza: Comienza con el rostro limpio para asegurar la penetración de los activos.
2. Sérum Ácido Hialurónico con Vitamina C: Es el primer paso tras la limpieza. La Vitamina C actúa como un escudo antioxidante inmediato y el hialurónico aporta volumen para borrar los signos de fatiga al instante.
3. Sérum Jalea Real: Aplícalo después para "alimentar" la piel. Su riqueza en nutrientes fortalecerá la barrera cutánea frente a la contaminación urbana durante todo el día.
4. Protección Solar: Imprescindible para evitar que la luz solar oxide la vitamina C y dañe las fibras de colágeno.
Noche: Nutrición y Reparación Estructural
El objetivo es aprovechar las horas de sueño para regenerar la piel y recuperar la firmeza.
1. Limpieza Profunda: Elimina todos los residuos y partículas de polución acumuladas.
2. Sérum de Colágeno: Aplícalo como base reparadora. Durante la noche, la piel se enfoca en la regeneración; el colágeno trabajará para reconstruir la malla de sostén y devolver la densidad al rostro.
3. Sérum Jalea Real: Úsalo para maximizar la regeneración celular nocturna. Sus aminoácidos ayudarán a la piel a recuperarse del estrés del día.
4. Sérum Ácido Hialurónico con Vitamina C: (Opcional si la piel es muy seca) Úsalo como último paso para sellar la hidratación y amanecer con un rostro descansado y luminoso.
Consejo de Aplicación:
Aplica de 3 a 4 gotas de cada sérum. Extiéndelos con movimientos circulares hacia afuera y termina con ligeras presiones en las mejillas y frente para favorecer la microcirculación y la absorción.