Para aplicar este sérum de Niacinamida y Auxina con el fin de eliminar imperfecciones y marcas, la clave es la aplicación dirigida y la paciencia para no saturar la barrera cutánea.
Sigue este protocolo para una piel más lisa y equilibrada:
1. Limpieza profunda pero suave
Lava tu rostro con un gel limpiador de pH neutro. La Niacinamida funciona mejor cuando la piel no está irritada por limpiadores agresivos. Seca el rostro a toquecitos, dejando la piel ligeramente fresca.
2. Dosificación y Aplicación Focalizada
Aplica 3 gotas en la yema de los dedos.
Zonas conflictivas: Empieza aplicando el producto directamente sobre las áreas con poros dilatados, brillos o marcas (normalmente la zona T: frente, nariz y barbilla).
Auxina y Cicatrización: Si tienes marcas rojas de granitos antiguos, realiza una ligera presión extra en esa zona. La Auxina (fitohormona) necesita ese contacto para estimular la regeneración del tejido dañado.
3. Técnica de "Alisado"
Extiende el resto del producto hacia las mejillas con movimientos suaves hacia afuera. No frotes con fuerza; la Niacinamida penetra con facilidad y un masaje excesivo podría inflamar las imperfecciones activas.
4. Tiempo de Asentamiento
Espera unos 60 segundos. Notarás que el sérum deja un acabado mate y sedoso. Este es el tiempo que necesitan los activos para empezar a regular la glándula sebácea antes de aplicar el siguiente paso.
5. Sinergias y Combinaciones
Rutina de Día: Es ideal porque la niacinamida protege contra la polución y controla los brillos durante la jornada.
Rutina de Noche: Si usas otros tratamientos (como ácidos o retinol), la niacinamida actúa como un "colchón" calmante que reduce el riesgo de irritación.
6. Uso Constante
Para ver resultados en el tamaño de los poros y la reducción de imperfecciones, el uso debe ser diario (mañana y noche). La mejora en la textura de la piel suele ser visible tras 1 semana de uso ininterrumpido.