Este limpiador facial ofrece una potente combinación de limpieza profunda, exfoliación, nutrición y calma, ideal para pieles que buscan renovar su textura sin sufrir deshidratación.
Aquí tienes sus propiedades principales:
1.- Exfoliación Suave y Renovación Celular (Ácido Glicólico):
Actúa rompiendo las uniones entre las células muertas de la superficie, lo que mejora el tono y la textura de la piel.
Ayuda a desobstruir los poros, combatiendo puntos negros e imperfecciones, y preparando la piel para absorber mejor los sérums posteriores.
2.- Regeneración y Calma (Aloe Arborescens Leaf Juice):
Proporciona un potente efecto calmante y antiinflamatorio, aliviando las posibles irritaciones que podría causar el ácido glicólico.
Acelera los procesos de cicatrización y regeneración de la piel, siendo ideal para pieles con acné o marcas.
3.- Acción Antioxidante y Antiinflamatoria (Green Tea):
Rico en catequinas, el té verde ofrece una alta protección antioxidante contra los radicales libres.
Ayuda a reducir la inflamación y las bacterias asociadas al acné, calmando el enrojecimiento de las pieles sensibles.
4.- Nutrición y Emoliencia (Prunus Armeniaca):
El extracto de albaricoque aporta vitaminas y lípidos esenciales que nutren la piel sin dejar sensación grasa.
Asegura que, a pesar de la exfoliación, la piel se mantenga suave, flexible y confortable.
5.- Elasticidad y Soporte (Colágeno):
Aunque se aclara, el colágeno ayuda a mantener la barrera de hidratación durante la limpieza, aportando turgencia y evitando la sensación de tirantez típica de otros limpiadores exfoliantes.
Este limpiador es un tratamiento en sí mismo, perfecto para pieles mixtas a grasas o para pieles maduras que buscan un efecto antienvejecimiento desde el primer paso de la rutina.