Para que el Tratamiento Antiglicación consiga "desbloquear" la rigidez de los tejidos y devolver la energía al rostro, el orden de aplicación debe favorecer la absorción de estas moléculas inteligentes.
Aquí tienes la pauta recomendada:
Ritual de Aplicación: Energía y Flexibilidad Dérmica
Mañana: Escudo Antiglicación y Firmeza
1. Limpieza: Rostro limpio y seco.
2. Sérum Carnosina: Aplica 3 o 4 gotas. Es vital aplicarlo por la mañana para que actúe como un escudo protector durante todo el día, evitando que el azúcar y la oxidación endurezcan tus fibras de colágeno.
3. Protección Solar: El sol acelera la glicación, por lo que el SPF 50 es el complemento necesario para que la Carnosina trabaje sin interrupciones.
Noche: Reparación Energética Profunda
1. Limpieza: Elimina impurezas para dejar la piel receptiva.
2. Sérum NAD+: Es el paso estrella de la noche. Aplica 3 o 4 gotas mediante presiones suaves. Durante el sueño, cuando la regeneración celular es máxima, el NAD+ recargará las "pilas" de tus células para reparar el daño acumulado.
3. Sérum Carnosina (Refuerzo): Si tu piel presenta signos avanzados de flacidez o tono amarillento, puedes aplicar una segunda capa de Carnosina para potenciar la recuperación de la elasticidad mientras duermes.
Consejo de experto: La glicación es un proceso lento pero constante. La clave de este tratamiento es la constancia diaria; notarás cómo, tras unas semanas, la piel recupera una textura mucho más elástica, "rebotable" y con un tono mucho más saludable.