Para que esta combinación de Argireline y DMAE funcione como un verdadero "lifting en casa", es fundamental aplicarlos siguiendo la lógica de relajación y tensión.
Aquí tienes el protocolo recomendado:
Ritual de Aplicación: Tensión y Relajación Total
Mañana: Relajación de Expresión y Firmeza Diaria
1. Limpieza: Rostro limpio para facilitar la entrada de los péptidos.
2. Sérum Argireline: Aplícalo primero en las zonas de gesticulación (frente, entrecejo y patas de gallo). Úsalo con movimientos de alisado hacia afuera para "planchar" las líneas antes de empezar el día.
3. Sérum DMAE: Aplícalo después en el resto del rostro y cuello, enfocándote en el óvalo facial y pómulos. Úsalo con masajes ascendentes para activar el tono muscular.
4. Protector Solar: Imprescindible para proteger la estructura que estamos reafirmando.
Noche: Reconstrucción y Levantamiento Profundo
1. Limpieza Profunda: Elimina impurezas para que los activos lleguen a la dermis.
2. Sérum DMAE: Por la noche, el DMAE es el protagonista. Aplícalo con movimientos de remonte (de mandíbula a pómulo) para combatir el descolgamiento mientras duermes.
3. Sérum Argireline: Aplica una capa de refuerzo en las arrugas más marcadas. La relajación muscular nocturna potenciará el efecto suavizante del péptido.
Consejo de experto: El DMAE tiene un efecto acumulativo. Si lo aplicas con firmeza en la zona de la papada y el cuello siempre hacia arriba, notarás una línea de la mandíbula mucho más nítida en pocas semanas.