Para aplicar este sérum que combina Ácido Glicólico (exfoliante) y Urea (hidratante/queratolítico), debes seguir un protocolo de "renovación controlada". Esta mezcla es potente: el glicólico desprende las células muertas mientras la urea suaviza y retiene agua.
Sigue estos pasos para evitar irritaciones y maximizar la limpieza de tus poros:
1. Aplicación exclusiva Nocturna
Debido a que el Ácido Glicólico es un alfahidroxiácido (AHA), sensibiliza la piel ante el sol. Úsalo únicamente en tu rutina de noche.
2. Preparación: Piel Limpia y Seca
Lava tu rostro con un limpiador suave. Es crítico que la piel esté totalmente seca. Si aplicas ácido glicólico sobre la piel húmeda, este penetra con mayor rapidez y profundidad de forma descontrolada, lo que puede provocar quemaduras leves o picor intenso.
3. Dosificación y Técnica de "No Fricción"
Aplica 2 o 3 gotas en la yema de los dedos.
Extiende el producto sobre las zonas con imperfecciones, poros obstruidos o textura irregular.
Importante: No masajees en exceso. Deja que la fórmula trabaje por sí sola. La Urea ayudará a que el proceso de exfoliación no deshidrate la barrera cutánea.
4. La Regla de la Adaptación (Retinización)
Si es la primera vez que usas este combo:
Semana 1: Aplícalo solo 2 noches (separadas entre sí).
Semana 2: Úsalo noches alternas.
Si no hay rojeces ni descamación excesiva, puedes aumentar la frecuencia según la tolerancia de tu piel.
5. Zonas a Evitar
Mantén el sérum alejado del contorno de ojos, las aletas de la nariz y las comisuras de los labios. Estas áreas tienen la piel muy fina y el ácido glicólico podría irritarlas fácilmente.
6. Sellado y Protección Solar
Noche: Tras dejar actuar el sérum durante 5 minutos, aplica una crema hidratante básica para calmar la piel.
Mañana siguiente: Es obligatorio el uso de Protector Solar SPF 50. La piel nueva que emerge tras la exfoliación es muy vulnerable a las manchas solares.